domingo, 9 de marzo de 2014

Antoni Tàpies


“Y entonces uno piensa que más vale girarse de espaldas a todo y sentarse en una silla (...) una silla flotando en medio de la blancura del espacio infinito; y mirar de repente a tierra y sentir aquella emoción, tan intensa (...) al ver esparcidas algunas pocas cosas, nada, unos restos insignificantes, unas briznas de paja”.

No hay comentarios: